¿Por qué es tan importante leer si yo lo que quiero es hacer un negocio o emprender? Podrán preguntarse. La razón es la siguiente: el mundo, en el siglo XXI, está en constante cambio. Si planeas ser un emprendedor exitoso, simplemente no te puedes permitir no leer, porque esto significaría estar atrasado en las técnicas, tecnologías y conceptos de tu área y todos tus competidores te pasarán por arriba. Ser un emprendedor y no estar actualizado e informado es como entrar con los ojos vendados a un lago lleno de cocodrilos. Hay muy pocas posibilidades de que salga bien.
Además, la lectura aporta diferentes beneficios a nivel personal y profesional, tales como:
- Ejercita tu cerebro: Leer es una actividad que pone a trabajar varias regiones cerebrales relacionadas con la creatividad, la memoria, el razonamiento, la lógica, la capacidad receptiva y la capacidad de expresión, por lo que mientras disfrutas de una buena lectura estás potenciando tu cerebro.
- Te permite ampliar tus conocimientos en diferentes áreas: Sin importar en qué industria decidas emprender, a través de la lectura puedes adquirir valiosos conocimientos para aplicar tu negocio. Empresarios exitosos, como Elon Musk y Bill Gates, se caracterizan por estar constantemente aprendiendo a través de libros de diferentes áreas.
- Amplia tu vocabulario y te ayuda a expresarte mejor: Saber comunicar de manera efectiva es una importante habilidad para los negocios, por lo que manejar un amplio vocabulario y mejorar tu capacidad para argumentar te será de gran ayuda.
- Mejora tu ortografía: Una lectura desafiante ayuda a agregar nuevas palabras a nuestro léxico y nos enseña la gramática y el correcto uso de palabras con un nivel de dificultad alto en su escritura.
- Incrementa tu imaginación y creatividad: Cuando te dejas atrapar por una buena historia, tu mente comienza a construir los escenarios y personajes de la misma, permitiéndote sentir y emocionarte con cada una de las situaciones que se van desarrollando.
Finalmente, debes tener paciencia. Es imposible pasar de haber leído dos o tres libros en tu vida a leer un libro a la semana sin pasar por una transición.
